Psicólogos en Boadilla del Monte. Pide tu cita en el 682 394 347

El Mundo de las Emociones ¿Qué son las emociones?

Este mes, nos adentramos en el mundo de las emociones: ¿qué son las emociones?

10/15/2026

Las emociones forman parte de nuestra vida cotidiana. Aparecen cuando recibimos una buena noticia, cuando tenemos un conflicto con alguien, cuando nos enfrentamos a un peligro... Sin embargo, no siempre nos resulta sencillo definir qué es una emoción.

De manera general, podemos definir una emoción como un estado afectivo que experimentamos como reacción ante lo que sucede en el ambiente, y que se acompaña de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos) de origen innato e influidos por la experiencia. Habitualmente la emoción se acompaña de cambios importantes en la expresión facial (llanto, risa, rigidez de la mandíbula, ceño fruncido, etc.) y corporal (aumento del ritmo cardiaco, sudoración, palidez, etc.).

Es importante recalcar que todas las personas sentimos las mismas emociones, y que todas las personas sentimos todas las emociones. No obstante la activación de emociones no es la misma en unas personas que en otras. Existen personas muy emotivas y también personas más insensibles o poco emotivas. Ambos extremos pueden resultar perjudiciales, ya que disminuyen la calidad de vida del sujeto afectado. Asimismo, no debemos perder de vista que tan emotivo (o sensible) es aquel que llora con facilidad ante cosas poco importantes como aquel que se enfada mucho ante cualquier pequeña contrariedad.

Silueta de una cabeza con tres engranajes
Silueta de una cabeza con tres engranajes

Tal vez te interese:

Me da vergüenza ir al psicólogo, ¿cómo lo supero?

¿Mito o realidad? Las emociones negativas deberían desaparecer con la terapia

Antes de hablar de emociones concretas, merece la pena diferenciarlas de otros elementos que también forman parte de nuestra experiencia. Porque pensamiento, emoción y conducta están relacionados, pero no son lo mismo.

Los pensamientos son las ideas, interpretaciones o valoraciones que hacemos sobre lo que nos ocurre. Por ejemplo, imagina que tienes que hacer una presentación delante de varias personas y piensas: “Seguro que voy a equivocarme y todos se van a dar cuenta”. Ese pensamiento no es una emoción, aunque puede provocar que aparezca miedo o ansiedad. Nuestros pensamientos están influidos por nuestras experiencias (por ejemplo, si en alguna presentación anterior me he equivocado, es probable que lo recuerde y piense que me puede volver a pasar), nuestras creencias (por ejemplo, si creemos que hacer presentaciones es una tarea difícil, podemos pensar que lo más normal es que nos vayamos a equivocar), e incluso por nuestras propias emociones (por ejemplo, si acabamos de hacer un examen que ha sido difícil y nos sentimos abatidos por haberlo hecho mal, esa emoción puede hacernos pensar que la presentación también va a salirnos mal).

La conducta, por su parte, es lo que hacemos como respuesta a una situación, a nuestros pensamientos e interpretaciones sobre esa situación, y a las emociones generadas como consecuencia de dicha interpretación. Siguiendo con el mismo ejemplo, quizá ese miedo haga que evites hacer la presentación, que la pospongas hasta el último momento o que busques cualquier excusa para no realizarla.

De esta manera, en una misma situación intervienen estos tres elementos: pienso algo, siento algo y hago (o evito hacer) algo. Y aunque estos tres elementos están estrechamente relacionados, no son lo mismo. Y es importante hacer esta diferencia, ya que a veces utilizamos la palabra “sentir” para hablar de cosas que en realidad son pensamientos. Decimos “siento que no soy suficientemente bueno”, cuando quizá lo que estamos expresando es el pensamiento “no soy suficientemente bueno”. La emoción podría ser tristeza, inseguridad, vergüenza o miedo.

Entender nuestras emociones es también aprender a entendernos a nosotros mismos. Y para hacerlo, el primer paso es saber diferenciar qué pensamos, qué sentimos y qué hacemos.