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¿Mito o realidad? En terapia no puedes hablar de cosas superficiales
Este mes hablamos sobre un mito generalizado sobre la terapia: ¿no hay cabida para hablar sobre cosas superficiales?
Fuencisla Martín
9/15/2026
Hay personas que llegan a terapia pensando que solo pueden hablar de problemas “serios” o de grandes conflictos emocionales. A veces incluso se preguntan si ciertos temas son demasiado pequeños, poco importantes o superficiales como para llevarlos a sesión. “¿Cómo voy a hablar de esto si hay gente con problemas mucho más graves?” es un pensamiento bastante habitual.
La realidad es que en terapia no existen los temas superficiales si algo está siendo importante para el paciente. El espacio terapéutico no funciona según una escala objetiva de gravedad, sino en función de cómo determinadas situaciones, pensamientos o emociones están afectando a la persona.
Para alguien, una discusión aparentemente pequeña puede generar muchísimo malestar. Otra persona puede sentirse bloqueada por inseguridades relacionadas con su imagen, dificultades en amistades, conflictos cotidianos o situaciones que desde fuera podrían parecer insignificantes. Sin embargo, lo importante no es cómo lo valoran los demás, sino el impacto emocional que tiene para quien lo vive.


Además, muchas veces aquello que parece superficial en un primer momento puede ayudar a comprender aspectos más profundos de la persona: sus miedos, necesidades, inseguridades o formas de relacionarse. En terapia, incluso los detalles cotidianos pueden aportar información valiosa sobre cómo alguien piensa, siente y afronta su vida.
La consulta psicológica debe ser un espacio donde la persona pueda hablar con libertad, sin tener que justificar si lo que le preocupa es lo suficientemente importante. Comparar el propio malestar con el de otras personas solo suele generar culpa y dificultar que uno pida ayuda o se permita expresar lo que siente.
Así que no, en terapia sí se puede hablar de cosas que parecen superficiales. Lo importante no es cómo se vea desde fuera, sino el significado y el impacto que tenga para ti. Si algo ocupa espacio en tu mente o afecta a tu bienestar, merece ser escuchado y trabajado.


